Música

martes, 1 de noviembre de 2016

Ayuda, psicólogo

Te escribo esto a 17 horas de ti. Hubiese sido capaz de robar un coche, echarme a andar o colarme en un avión si el destino eras tú. Hoy me he levantado con dolor de cabeza. Respirar en Madrid es condenarse a la autodestrucción. Demasiada contaminación. El cielo está naranja, apagado, apenas hay luz.  Huele a asfalto, a humedad y a corrupción en el congreso. Tengo razones para irme. En Alemania está lloviendo. Siempre trabajas, estudias o te entregas a tus amigos. Te esclavizan. Entonces te da igual que llueva. Entiendo que necesites a alguien más para desvivir entre cuatro paredes. A diferencia de las tuyas, mis paredes son de papel. Todo el mundo me puede ver, y yo puedo ver la contaminación a través de ellas. Estás sucio, lo veo desde aquí. Tus paredes son invisibles y piensas que vives entre bloques de hormigón. Eres frágil, por lo tanto, mentiroso. Infeliz, por lo tanto, mentiroso. Sensible, por tanto, mentiroso. Y te entiendo, pero dueles. Dueles a 17 horas de ti. Necesitas terapia.

sábado, 1 de octubre de 2016

Preguntas

Imagina que construyes un jarrón de porcelana con tus propias manos. Imagina que, por culpa del viento, se cae al suelo y se rompe en pedacitos. ¿Lo arreglarías? ¿Invertirías más tiempo? En caso afirmativo, ¿por qué, si ya no es lo mismo? En caso negativo, ¿de verdad tirarías algo que te ha llevado tanto tiempo e ilusión hacer?

jueves, 7 de julio de 2016

Intento de huída

Hay estaciones más frías que el invierno: la puerta del Sol contigo cerca. De repente te vas y la única salida es el silencio. Existen silencios más fuertes que el tuyo: el mío. Porque truena dentro de mí, y ahí afuera sólo se escucha la indiferencia. Puedo mostrar indiferencia absoluta ante ti. Sin embargo, ya he dejado muestras en cada rincón de Segovia que revelan mi intención de escapar de Madrid. Aquí siempre hace frío, como dentro de ti, como en la puerta del Sol, como el silencio, y aún así, me es indiferente.

sábado, 30 de abril de 2016

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La vida es eso que comienza después de un café. No solo el de las mañanas a las siete y media, sino también los improvisados, en cualquier momento, en cualquier lugar, y con cualquier compañía.

domingo, 18 de octubre de 2015

Madrid

Cuando hablé con Madrid por primera vez pensé que se trataba de un lugar idílico. Ahora que le conozco me estoy enamorando de ella. Me ha enseñado lugares preciosos, me ha presentado a sus amigos y a sus enemigos. Ayer me presentó a mí misma, me vi por primera vez en el espejo y me dí cuenta de que ese reflejo tenía unos ojos que hablaban por sí solos y una boca dispuesta a expresarlo todo. Sus amigos ahora son los míos, me ayudan a construirme; nos ayudamos mutuamente. De todos sus amigos yo me fijé en uno al que voy a llamar, a partir de ahora, Primavera; deshoja cada árbol, busca soluciones aguantando el frío, y finalmente las encuentra, y me las cuenta, y me llena de luz, de ideas, de saber. Y es por esto por lo que me estoy enamorando de Madrid. Porque no sólo me estoy conociendo a mí, sino también a sus amigos -que son los míos- y a Primavera. Estoy compartiendo felicidad con Madrid y me dijo el otro día que esa felicidad sólo es felicidad cuando se comparte.


domingo, 13 de septiembre de 2015

Digamos que, de todos los tipos de distancia que existen, la tuya es la más bonita. No es un camino cualquiera, realmente ninguno lo es cuando hay muchos kilómetros de por medio. Rectas, curvas, cuestas... La diferencia está en que unos recorren el camino cómodamente en tren, y otros se inventan la manera de superarlo sin importar cómo.

Una vez un hombre me dijo "sólo podrás cruzar el puente cuando llegues a él".
Y así es, da igual cuándo lo hagas y la manera en que lo lleves a cabo. Simplemente prepárate y hazlo.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sabemos que no nos hacen falta ventanas para observar horizontes, y que no tenemos que estar en el mejor de los lugares para encontrar nuestro sitio y estar, ahí, simplemente.

Pero lo mejor de todo, sin duda, es que sabemos, y hemos comprobado de primera mano, que no nos hacen falta cielos para pensar en nubes.

Recuerda.

Todo lo que hagas en esta vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas, porque nadie más lo hará por ti.