Música

lunes, 1 de diciembre de 2014

Me voy

No echo de menos a nadie.


Solo a mi
(mucho)


"a la niña interior que contigo creció de golpe"

Me voy

esta vez, no para buscarte.

Para buscarme.

Espero recordarme.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Cómo no va a estar el mundo desordenado...

El mundo está muy desordenado. Nadie sabe lo que quiere, pero lo busca. Buscan algo desconocido, caminan sin rumbo fijo siempre con cuidado de no salirse de las líneas. Pero ¿qué líneas? señores, ¿qué lineas? Decidme. Si os las imagináis todas. Si hacéis caso a todos los límites que os ponen. ¿Qué límites? Decidme. Si ninguno de vosotros los conoce, si no os habéis atrevido a sobrepasarlos. Ni siquiera sabéis lo que es. Solo hacéis caso porque ¡oh! eso dicen que está mal. ¿Qué está mal? Decidme. Si no lo conocéis. ¿Cómo no va a estar el mundo desordenado? Decidme. Si nadie sabe ni lo que es el orden.

sábado, 1 de noviembre de 2014

La diferencia.

¿Yo?
Poesía.
Canciones en acústico.
Garitos.
Voces desconocidas.
Rock.
Punk.
Rap.
Ska.
La ropa que quiero.
Los niños.
Las niñas.
Las personas.
El mundo.
Las aves migratorias.

¿Tú?
Televisión.
Tecno.
Discotecas.
DJs.
Electrónica.
House.
Pop.
La ropa de moda.
Tu circulito.
Tus intereses.
Tu país.
Las fronteras.

Esa es la diferencia.

martes, 7 de octubre de 2014

La gente dice que soy rara

Hoy me he levantado tarde.
No he hecho la cama y he dejado la taza encima de la mesa de la cocina.
He salido de casa como he querido, con la camiseta de mi grupo preferido y unos pelos que algunos dicen de loca, pero que a mi me encantan.
He llegado a casa, me he tumbado en el sofá sin quitarme las zapatillas y me he puesto a ver la tele.
La he apagado. A la mierda la televisión. A la mierda los apestosos medios de comunicación manipulados.
Me he puesto a leer. La gente dice que leer es de frikis. Si es así, entonces soy una maldita friki resentida.

Dicen que debería levantarme pronto para estudiar, hacer la cama, limpiar la taza de café, vestirme bien (ni demasiado arreglada, ni demasiado descuidada). Quitarme las zapatillas para tumbarme en el sofá, y ver la tele, a ser posible Gran Hermano, mujeres y hombres, o algún programa de estos basura que a la gente le entretiene y que además le lava el cerebro, todo sea dicho.

El mundo está asquerosamente condicionado.

domingo, 28 de septiembre de 2014

28 de septiembre

Hoy no es un buen día
mañana tampoco lo será
ni pasado mañana
ni al siguiente
ni al próximo

Todo sigue igual
y para colmo
huele a día gris

a ensalada sin sal
a ducha de agua fría
a mentira

jueves, 25 de septiembre de 2014

Alarmas.

Benditas sean las alarmas que no suenan. Podría quedarme en casa hoy y no ir a clase, total, es evidente que voy a llegar tarde. O podría darme prisa. Escojo la última opción.
Gracias a estas alarmas me desvivo por llegar a tiempo. Lo más curioso es que llego antes al instituto que los días que me despiertan cuando deben hacerlo. Eso me recuerda que puedo hasta con el tiempo, y que una tontería así debería ser suficiente para convencerme a mí misma de que las cosas nunca son tan evidentes como parecen.

domingo, 21 de septiembre de 2014

miércoles, 27 de agosto de 2014

Miedo.

Es la mirada de algunas personas.
Lo admito, prejuzgo todas y cada una de las miradas de todos los hombres que se cruzan con mis ojos en cualquier sitio del mundo.
En mayor o menor medida, siento miedo. A veces es insignificante, otras muy intenso.
Miento; el miedo nunca es insignificante. Quizás a veces sea menos intenso y ya. Luego puede hacerse más fuerte o desaparecer.
Por eso nunca voy sola al baño, aunque sea tema de risa para la gente. No es gracioso; el miedo nunca es gracioso.
Tampoco salgo desprotegida. La gente me toma por loca. El miedo nunca es locura, simplemente es difícil de entender.
Ni siquiera me atrevo a mirar a un chico a los ojos, no por debilidad, sino por miedo.
Yo no soy débil. Solo tengo miedo. Y es el miedo el que es más fuerte que yo, no tú.

domingo, 10 de agosto de 2014

Cadenas que me atan y esclavizan

Quiero irme de aquí cuanto antes. Me agobia la rutina, pero las vacaciones siguen siendo una mierda si no tienes nada por lo que alegrarte. Las navidades perdieron su encanto cuando se perdió mi inocencia. Veo cómo con el paso del tiempo desaparecen las risas, y lo poco que me queda aquí se va alejando poco a poco, hasta el punto de no querer salir. Ahora tengo que taparme los oídos cada vez que me voy de fiesta para no escuchar estupideces, pero también tengo que tapar mi vaso con la mano para que no se cuele nada indeseado. Tengo que taparme los ojos para no ver lo que me duele y también tengo que taparme la nariz para no oler lo podrido que está el mundo últimamente. Pero solo tengo dos manos, una para escribir y la otra para mandar a la mierda a todo el mundo. Tengo una cabeza que piensa demasiado pero nunca lo suficiente; unos ojos que lo ven todo; una nariz llena de mocos en invierno; una voz para gritar lo que parece que a nadie le importa; y lo único que me sirve son las dos piernas para salir corriendo. Pero cuando te prohíben usar lo único que te sirve y además censuran tu voz, entonces no tienes nada que hacer.

martes, 22 de julio de 2014

A veces el mundo me parece estúpido.

Todos los conflictos son creados por la injusticia de la desigualdad. Y yo siempre pienso: ¿por qué no eliminar las diferencias desde la raíz?
Si la religión es la causa de innumerables guerras a lo largo de la historia, ¿por qué no eliminar todas las religiones?
Los hombres tienen más privilegios que las mujeres, los transexuales también sufren discriminación; entonces, ¿por qué no acabar con los géneros y las etiquetas?
La belleza se impone y sólo favorece a unas poquitas personas, causando que muchas otras se subestimen y a veces incluso desemboca en enfermedad. Entonces, ¿por qué no eliminamos los cánones de belleza?
Los trabajadores están oprimidos por la clase alta de la sociedad. Entonces, ¿por qué no eliminamos las clases sociales?

A veces el mundo me parece estúpido. Cuando sale un tumor, se extirpa de raíz. No se retoca.

jueves, 10 de julio de 2014

Un pueblo ignorante nunca podrá ser libre.

Qué tranquila está la gente en sus casas. Ven la tele, ríen, duermen, juegan, comen, beben... ignoran. No leen. No escuchan al que grita desesperado. No observan, solo miran. "Viva la libertad" piensan. Mientras tanto ven la tele, ríen, duermen, juegan, comen, beben... Ignoran. Un pueblo muere de hambre, otro pueblo es masacrado. Un obrero es explotado, otra mujer asesinada, otra niña violada. Mientras tanto ven la tele, ríen, duermen, juegan, comen, beben... Ignoran.

domingo, 11 de mayo de 2014

¡Utópica, dicen!

Planeé muchas cosas pero todas con el mismo objetivo. Es una pena perder los nervios tan rápido, ser tan susceptible. Soy tan impaciente que me desespero sólo con encender la televisión y ver siempre la misma mierda porque tú no estás.
Sigo haciendo planes pero todos con el mismo objetivo que los anteriores. Y aunque no me dejaran pensarlo, siempre lo seguiría haciendo. Lo haría porque te quiero y porque quiero que la gente corriente te conozca. Para que te quieran también. Porque los demás te tienen miedo. Te tienen miedo porque tu voz ha sido la culpable de muchas muertes; incontables intentos por matarte.
Pero yo te he pensado tanto y de tantas maneras que algunos se han atrevido a llamarme utópica... Yo les contesto con pena; ellos ya no sueñan; ellos ya ni piensan. Yo planeo cómo conseguir mis sueños sin perder de vista la realidad. ¡Utópica, dicen! Utópica por querer libertad.

jueves, 1 de mayo de 2014

Feminismo y machismo. No es lo mismo.

No sólo no es lo mismo sino que no tienen nada que ver. El feminismo es una teoría de la igualdad y el machismo, una teoría de la inferioridad. El feminismo se edifica a partir del principio de igualdad, todos los ciudadanos y ciudadanas son libres e iguales ante la ley. El feminismo es una teoría y práctica política que se basa en la justicia y propugna, como idea base sobre la que se cimienta todo su desarrollo posterior,  que mujeres y hombres somos iguales en derechos y libertades. El machismo consiste en la discriminación basada en la creencia de que los hombres son superiores a las mujeres. Según la época, el momento o la imaginación de machista, los argumentos serán distintos. Da igual, el caso es defender y practicar que los hombres tienen una serie de derechos y privilegios que no están dispuestos a compartir con las mujeres y para ello utilizan todos los medios a su alcance, incluida la violencia si es necesario. Una vez desarrollado el feminismo y nombrado como privilegio a lo que hasta entonces se había considerado natural, fue necesario equiparar ambas teorías, como si fuesen éticamente iguales. Algo así como decir que el racismo y la lucha contra el racismo son lo mismo. En la estructura mental del patriarcado, o estás conmigo o estás contra mí. De ahí a la guerra de sexos sólo había un pasito.

miércoles, 23 de abril de 2014

En el mundo existes tú, ¿dónde quedo yo?

Soy tu madre, soy tu hija, soy tu amante, soy la chica que limpia tu casa.
Soy la esclava de tu vida, soy la dulce y educada que siempre dice que sí.
Soy aquella a la que buscas cuando tienes un problema y quieres un abrazo.
Soy aquella a la que tocas por las noches cuando duerme aunque te diga que no.

Soy aquella a la que mientes cuando quieres conservar tus privilegios,
Soy aquella a la que silbas por la calle, a la que tratas como un objeto sin cerebro ni corazón.
Soy tu amiga y compañera a la que acosas en las fiestas de los centros liberados.
Soy aquella que te mira cuando bajas la cabeza si alguien te llama agresor.
Soy aquella a la que juzgas por quedar con sus amigas y formar un colectivo, "colectivo de mujeres, ¡Qué carajo, vaya nazis!, ¿por qué no puedo entrar yo?"
Como un ente omnipresente crees tener razón en todo y hablas de lo que no sabes, te escudas en tus misterios, tus secretos y tu cuerpo y andas con seguridad. Y se te llena la boca hablando de mis derechos y de feminismo; te agarras a mi discurso, te lo aprendes, te lo quedas para hablar de tu opresión (pobrecito).
Seas hippy, libertario, lleves rastas, lleves cresta o si vives okupando, seas terco o reformista que se cuelga la chapita, tengas un grupo de hombres o seas anarkopunk.
¡ME DA IGUAL! piensa en lo que digo, ¡ME DA IGUAL! No vayas de listo por la vida por favor...





miércoles, 16 de abril de 2014

Carta del padre de Olimpia de Gouges hacia ella.

"No esperéis, señora, que me muestre de acuerdo con vos sobre este punto. Si las personas de vuestro sexo pretenden convertirse en razonables y profundas en sus obras, ¿en qué nos convertiríamos nosotros, los hombres, hoy en día tan ligeros y superficiales? Adiós a la superioridad de la que nos sentimos tan orgullosos. Las mujeres dictarían las leyes. Esta revolución sería peligrosa. Así pues, deseo que las Damas no se pongan el birrete de Doctor y que conserven su frivolidad hasta en los escritos. En tanto que carezcan de sentido común serán adorables. Las mujeres sabias de Molière son modelos ridículos. Las que siguen sus pasos son el azote de la sociedad. Las mujeres pueden escribir, pero conviene para la felicidad del mundo que no tengan pretensiones."


Parece que los temores del padre de Olimpia de Gouges eran idénticos a los que tenían la mayoría de los revolucionarios franceses. Pero nada amilanaba a las francesas.


(Francia, 1789. Olimpia de Gouges era una mujer francesa revolucionaria y feminista. Publicó la réplica feminista: la "Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadanía", que constituyó una de las formulaciones políticas más claras en defensa de ese derecho a la ciudadanía femenina. Con su Declaración, Olimpia denunciaba que la revolución había denegado los derechos políticos a las mujeres y, por lo tanto, que los revolucionarios mentían cuando se les llenaba la boca de principios "universales" como la igualdad y la libertad pero no digerían mujeres libres e iguales).

viernes, 28 de marzo de 2014

Mi pajarito.

Hace unos meses me compré un pajarito. Quería una mascota, y cuando le vi en la tienda pensé que era muy bonito y me hacía ilusión tenerle en casa, así que compré una jaula y lo puse en mi habitación. Al principio me gustaba, pero a veces cantaba demasiado y me ponía tan nerviosa que tenía que zarandear la jaula para que se callase. Yo era un auténtico desastre, me daba pereza limpiar su jaula y a veces incluso se me olvidaba ponerle la comida o el agua. El otro día intentó picarme porque se me olvidó echarle más comida. Empecé a odiarle tanto que quise deshacerme de él, así que salí a la calle a soltarlo y, de repente, vinieron un montón de pájaros a picarme.

¿Qué pasaría si en vez de pájaros fuesen personas? El problema es que nosotros no atacamos. Callamos o incluso cantamos, mirando siempre por nuestro propio bien e ignorando lo que les pasa a los demás, como si así fuésemos a cambiar algo.

domingo, 16 de marzo de 2014

Supongamos

Supongamos que estás hundido hasta el punto de no saber qué hacer con tu vida. Supongamos que miras arriba y ves que todo el mundo alcanza sus objetivos menos tú, que todos son felices menos tú. Supongamos que te duele tanto que no sabes si valdrá la pena esforzarse un poco más. Supongamos también que estás hasta ahí de aguantar esa situación y que tienes unas ganas impresionantes de salir y alcanzar todo lo que quieres como los demás, pero siendo tú mismo. Ahora supongamos lo que no hace falta suponer, que los saltos son más fáciles si partes desde abajo. Y ahora tú decides cómo saltar y dónde agarrarte.

martes, 4 de marzo de 2014

La otra.

Adelgaza, súbete el escote, quítate los pelos del bigote, pero si un día a donde vas es al centro social no te arregles que eso queda muy patriarcal. Sé muy delicada, sé muy femenina, no grites tan alto, que estás hecha una histérica, y si en asambleas no te sientes igual no te enfades ni te pongas tan radical, que eso es exagerar. 
Y entre tanta basura ¿dónde queda mi libertad? Me partí en mil pedazos y este mundo no me deja volverlos a juntar. Me levanté para no volver a ser la otra, el defecto de un modelo de normal mediocridad. Levántate para no volver a ser el otro, el que usaba sus propias cadenas para dominar.
Camina por la calle con la cabeza agachada, que si miras a los ojos te gritan más guarradas. Y no se te ocurra enseñar tu cuerpo desnudo delante de un altar, porque es delito constitucional y piden cárcel.
No muestres lo que sientes no seas tan pesada, no te las des de dura, no seas puta, no seas guarra, debemos ser pacientes y astutas, hay que saber callar, y tragar, y tragar, y tragar hasta explotar.

martes, 25 de febrero de 2014

Nunca se olvida.

Se fue como los gatos se van cuando ven al más grande de los perros. Se desvaneció como el humo de los cigarrillos, como las nubes cuando sale el sol. Perdió el color, como los rojos atardeceres al llegar la noche, como los domingos grises, como la ropa vieja, como la cara cuando te haces viejo.

Se quedó como el grafito cuando sacas punta encima de un papel. Como las palomitas sin abrir que se quedan en el fondo del bol. Como las marcas del picaporte en la pared, como las canciones infantiles que nunca se olvidan.

Nunca se olvida.

lunes, 24 de febrero de 2014

Lentamente.

Como se marcha un avión surcando el cielo. Y como pasan los atardeceres en minutos. Así es la vida. Con esas prisas que tienen las cosas de alejarse, aunque nunca se hayan acercado. Como esa incomprensión que crean las miradas tristes, que se pierden en un punto cuando nadie mira. Y buscamos respuestas. Nos gritamos los miedos. Rompimos las noches en las que soñamos. Y tuvimos pesadillas. Vagamos sin rumbo. Caminamos con la lentitud de esos pasos que pierden la esperanza cuando saben que llegan tarde. Y de fondo una tormenta, que parece lejana, pero que luego nos cala hasta la sonrisa. Pero no lloramos. Nos rompemos. Recogemos los trozos. Nos arreglamos un poco las apariencias. Y es que nunca, nunca, nunca aprendimos a sobrevivir de otra forma que no fuese muriéndonos por estar toda la vida al lado de alguien. Y esa necesidad nos consume. Se hace de noche y te juro que algunos días siento que no he amanecido. Que ya no tengo ganas de dirigirme la palabra. Que ya no. Que ya no le busco una solución al silencio. Que se me olvida recordarme a veces. Que he malgastado todo el amor queriendo decirte cosas que escribí. Y no me quedan palabras. No me quedan fuerzas para sujetarme el desequilibrio. Y me caigo. Poco a poco. Lentamente.

sábado, 22 de febrero de 2014

Triste pero cierto.

Se cae Whatsapp y todo el mundo se revoluciona.
Se cae el mundo, caen personas, muere la libertad, y... 
¡Oh, se ha caído Whatsapp!

jueves, 13 de febrero de 2014

Esto es lo que queda.

Mi inocencia murió como todas las inocencias mueren. Me encontré a mi misma, dejé atrás la ignorancia y alguien me ayudó a orientarme. Es difícil salir ileso cuando una parte de ti se esfuma con el humo de otro cigarrillo que no es el tuyo.
En realidad nadie sale ileso, es imposible.
Me preguntaba por qué aquella vez me pasó esto y por qué con los demás no. Bueno, es que no tiene comparación. Nadie me ha llenado desde la última vez que le vi. Supongo que me quedé con él por la de cosas que aprendí de él, y ahora escribo por las que me quedaron por aprender.
La gente me aconseja que viva la vida, y lo hago porque la aprecio mucho, pero si vivirla "al máximo" supone despedirme de él para siempre, entonces la odio.
A pesar de todo el asco que me da estar así tengo que seguir con mi soledad, con una marte de mi soledad, la parte de mi que me queda, la que me recuerda a ti, porque la que me recuerda a mi te la llevaste tú, y a saber si aún existe o murió ahogada en quintos de cerveza, como mi inocencia, como, tal vez, mi esencia.

domingo, 26 de enero de 2014

Así me siento yo también a veces por su ausencia.

"Ya no concilio el mundo igual desde que tú no estás. Todo me sabe a tarde gris, a domingo, a playa sin sal,  a casa sin gas, a mentira. No creo en el más allá, pero sé que me cuidas, que me ves y, mírame, estoy hecha una mierda. Pero que le jodan a la perfección, aún me quedan fuerzas, la voluntad inquebrantable de la autodestrucción. Ya ves, si no me quiero ni yo, ¿cómo coño me querías tú? ¿eh? Quisiste cambiar el mundo pero el universo no acepta devoluciones,  y así está todo, jodido, contaminado, podrido, aletargado, dormido, atascado en el ruido. Deliro en el frío de la oscuridad, escribiendo borracha en un papel a alguien que ya ni está. Tiene gracia, al final nos quedamos los dos, el papel y yo. Yo le compongo unas piezas de ropa y lo visto, él se hace el listo, me acaba escupiendo verdades. Insisto, me gusta discutir conmigo, que me dejen sola. Esta fobia social no es muy normal, pero es que yo tampoco. Y así estoy bien, tranquila, a gusto, me encorvo, sigo escribiendo. Estoy viva, al menos me noto. A veces creo que nadie me entiende, que tiño de mierda la rosa, que no quiero ser amable, quiero ser y punto.
¿La felicidad? Bueno, eso es otro asunto. La felicidad es tristeza vomitada. Estas ganas de matarles... La felicidad es justicia, por eso casi siempre estoy triste."

jueves, 16 de enero de 2014

La libertad de prensa.

"La libertad de prensa en la sociedad burguesa es la libertad de los ricos de engañar, corromper y embaucar cada día y de manera sistemática y continua, con millones de ejemplares, a las masas explotadas y oprimidas del pueblo, a los pobres. Esa es la verdad sencilla y evidente, conocida de todos, observada por todos y comprendida por todos, pero que casi todos silencian pudorosamente y esquivan con temor."

domingo, 12 de enero de 2014

Empezamos a crecer cuando enterramos la ignorancia.

Todos nacemos de la misma manera aunque con diferente forma; crecemos con lo que nos enseñan, con lo que vemos y escuchamos. Es como si cada pensamiento que nos inculcan fuese una capa que nos envuelve y muchas veces ni siquiera nos deja ver. Así crecemos, nos tejen capas que no vemos y no nos damos cuenta hasta que nos dicen que abramos un poco los ojos y que espabilemos. Cuando reconocemos que no tenemos ni idea de todo lo que supuestamente deberíamos pensar porque es lo que nos han enseñado desde pequeños, en ese mismo instante, empezamos a crecer de verdad. Nos quitamos la venda con la que nos  cubrieron los ojos, las "capas" se caen poco a poco, la ignorancia va quedando atrás, y ahí estás tú, mirándote en el espejo como quien mira a través de un libro, dándote cuenta de que esa persona eres tú realmente, muy diferente a como quisieron que fueras, pero siempre conservando lo fundamental, lo más puro y lo que tenemos intacto desde que nacemos: la esencia.

Recuerda.

Todo lo que hagas en esta vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas, porque nadie más lo hará por ti.